Entiende que es natural que tus hijos/as se toquen en sus partes privadas

Quítate las “gafas de adultos” y toma en consideración lo que el comportamiento significa para el/a menor y el efecto que puede tener tu respuesta. Enséñales que este comportamiento es privado. Si el/la niño/a está tocándose en público sus genitales asegúrate de que es consciente de lo que hace, reconoce que es placentero hacerlo pero que debe hacerse en privado y ayuda al niño/a a identificar lugares “públicos” y “privados”. Si tus creencias no te permiten hablarle a tu hijo/a sobre esto, consulta con algún líder de tu fe o sabios religiosos sobre cómo puedes enseñar a tus hijos/as sobre la sexualidad saludable de una manera consecuente con tu fe y tus valores culturales.

Mantente al tanto de tus hijos/as adolescentes

La pubertad trae consigo un conjunto de cambios físicos, mentales y emocionales que son difíciles para los/as jóvenes a distintos niveles (y para padres, madres y adultos/as responsables de su cuidado).  Infórmale a los/as jóvenes que están pasando por drásticos cambios corporales (menstruación, sueños húmedos, la forma de su cuerpo está cambiando debido al desarrollo, les crecen bellos en el cuerpo, etc.) que estos cambios son normales.  A veces puede serte de utilidad que les hables sobre las experiencias que tú mismo/a tuviste cuando tenías su edad. Una parte de la conversación se podría centrar en los deseos sexuales que empiezan a surgir en esta etapa de la vida, dale seguridad a tu hijo/a de que estos deseos son también normales. Recuerda decirles que la experiencia individual que están teniendo de desarrollo cae dentro de los parámetros normales crecimiento para su edad (a muchos/as les preocupa llegar a la pubertad más temprano o más tarde que sus compañeros/as, se preguntan si deben comenzar a masturbarse o si se están masturbando demasiado, por qué tienen emociones y sentimientos tan intensos, por qué se sienten tan emocionales, por qué no están interesados/as en el amor o el sexo cuando eso es lo único que piensan sus amigos/as, etc.) Diles que no hay una manera “correcta” o “incorrecta” de experimentar estos cambios.

También puedes ayudarles a anticipar lo que podría suceder. Por ejemplo, si tu hijo/a comienza a salir con un/a novio/a habla con él/ella de temas importantes como son los comportamientos sexuales, la importancia de comunicarse sincera y abiertamente y la importancia de tomar decisiones saludables sobre la base de lo que ambas partes decidan y negocien. Esto ayudará a que tu hijo/a se pueda preparar.

Conversa con los/as jóvenes sobre los diferentes temas relacionados con la salud sexual

Cualquier persona que es sexualmente activa puede correr el riesgo, por supuesto, de contraer una infección de trasmisión sexual y es por eso importante que les hables sobre preservativos y otras medidas preventivas contra una enfermedad. Puedes también:

  • Converse con jóvenes que son LGBT sobre métodos anticonceptivos porque muchos/as de estos jóvenes y adolescentes exploran experiencias relacionadas con la sexualidad y con su identidad de género. Algunas jóvenes lesbianas y bisexuales pueden salir embarazadas, y que algunos jóvenes gay pueden terminar siendo padres de un embarazo.
  • Conversa con los/as jóvenes sobre las diferentes formas de actividad sexual, incluyendo el coito, el sexo oral y el sexo anal. Tal vez algunos/as jóvenes consideren el sexo oral y anal como una opción para evitar el sexo regular o el embarazo. Pero el sexo oral y el sexo anal son también actos sexuales que requieren un nivel similar de madurez para que se respete la voluntad de la persona que debe dar su consentimiento y que requiere protección contra una enfermedad de trasmisión sexual.

Diles que entiendes que están desarrollando y pasando por cambios

Diles que estás consciente que con el desarrollo es normal que empiecen a experimentar sentimientos románticos hacia otras personas, que empiecen a sentir cierta presión de hacer lo que hacen otros jóvenes como salir con alguien, tener un/a novio/a o tener sexo; que van a tener preguntas sobre el cuerpo y tal vez sientan que existe la expectativa de que tengan ciertos comportamientos que se consideran típicos del sexo femenino o masculino. Va a serte útil darles ejemplos concretos (de acontecimientos actuales, de una película o programa televisivo que han visto juntos/as, o algo que haya ocurrido en la vida de tu hijo/a) para ayudarte a continuar la conversación.

Por ejemplo,
“Has hecho un trabajo formidable aprendiendo a cuidar de tu alergia a los mariscos. He visto como chequeas las etiquetas de frascos de alimentos, en restaurantes preguntas qué ingredientes hay en la comida y hasta le has dicho a tus amigos/as que llevas tu EpiPen. Sin embargo, hay otra cosa que me parece muy importante que sepas y es que besar en los labios a una persona que acaba de comer mariscos también puede causarte una reacción alérgica así que es muy importante si estás saliendo alguien que hables con la persona y te asegures de que haga ciertas cosas para que no te encuentres en peligro. Necesitan ponerse de acuerdo de que si esta persona come mariscos no se van a besar durante 24 horas y que después de 24 horas, antes de que se besen esta persona debe cepillarse los dientes y enjuagarse bien. Chequemos otra vez con tu alergista, para confirmar que este consejo es el correcto.”

Tal vez hablar sobre estas cosas te haga sentir nervioso/a o incómodo/a, especialmente si es la primera vez que tienes estas conversaciones. Puedes decirle a tu hijo/a lo que te está pasando, esto le va a enseñar que vas a hacer honesto/a con él/ella (tal vez te ayude incluso a no sentirte tan tenso/a). Pregúntate por qué te sientes tan nervioso/a: ¿es porque nuca tuviste estas conversaciones con tu padre o tu madre? ¿Es porque no tienes todas las respuestas?  ¿Es porque te preocupa que tu relación con tus hijos/as se afecte? Evalúa si quieres compartir con tu hijo/a las razones que hacen que te sientas de esta manera. En cualquier caso lo más importante es que te concentres en mejoras aquello que puedes mejorar (instrúyete sobre el tema, practica decir en voz alta aquellas palabras que te hacen sentir incómoda/a, y sigue comunicándote con tu hijo/a) para que estas conversaciones se puedan volver más naturales.

Aprenda más sobre cómo Expresar la Sexualidad